24 horas

Veinticuatro horas de no verte

De no saber de ti, de no amarte

De no deshojar las flores marchitas

De este corazón hecho de hebritas.

Voy día a día desde hoy

Sin más metas que la noche

Donde el grito desangrado

Ya no rebota en estas paredes.

Mi soledad debe ser amiga

Mi consejera, mi protectora

La que me invite a conocerme

La fiel amada que jamás se irá.

Es hora de caminar hacia adelante

Sin mirar atrás para atormentarme

Sino para saber que no debo hacer

Y que no debo decir ni pensar.

El pasado como otro aliado estratégico

Y no como un castigador o verdugo

Que flagele este cuerpo ya casi desintegrado

Entre el llanto amargo y el dolor.

Es momento de deshacer la maleta

De cambiar los hábitos de procurar

Un poco de paz y calma necesarias

Para afrontar lo que se viene ahora

Ya sin tu presencia que mata y da vida.

Aunque esa vida era una fantasía endeleble

Escrita con tinta que solo con un leve

Soplido se desvaneció y desapareció.

Una historia de amor que no fue amor

Y que tampoco fue una historia

Sino más bien un episodio fugaz

Con tintes de tragicomedia criolla.

Nuevamente debo escribir pensando

En que la solución o el castigo

Está en mis propias manos

En la inteligencia que pueda demostrar

Y en el inicio real de a una autoestima

Hasta ayer totalmente desvalorada.

Es hora y es el tiempo preciso

Me repito una y otra vez hasta

Convencerme de que es verdad

De que todo lo que yo no quiera que pase

Depende más de mi voluntad

Que de factores externos sean estos

Personas, acciones o substancias.

Es mi deber moral y una cuestión

De principios no negociables el hecho

De que me repita un millón de veces

Al día si es imprescindible que todo

Absolutamente todo depende de mí.

De lo que haga o deje de hacer,

De lo que diga o deje de decir,

De lo que piense o deje de pensar

De lo que sienta o deje de sentir.

Mis acciones, mis palabras,

Mis pensamientos y mis emociones

Nacen y se conciben si yo quiero

Que así suceda, no hay otra verdad.

Y no quiero disfrazar otra vez la realidad

Con falsas promesas, con adioses rotos

Con lágrimas autocomplacientes

Y dolores autoprovocados.

Voy por 24 horas en 24 horas

Solo pensando en que este día

No me desvaloré, no me odié,

No me culpé ni me amargué.

Son mis 24 horas y nada más.

No voy a pensar en un mes o en un año

Ni siquiera en una semana tranquila

Solo hoy, solo 24 horas de abstinecia.

De dejar a un lado pensamientos

De no ingerir substancias

De no persuadir lamentaciones

De no degradar ni degradarme

De no mentir ni mentirme

De no menospreciar ni menospreciarme

De no ser lo que no quiero ser.

Vuelvo a insistir, todo está en mí

Y ese todo solo es un día a la vez.

Y este día fue así y mañana no lo sé,

Mañana volveré a empezar vivir.

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS
Cerrar